miércoles, 28 de marzo de 2012

Un perro flauta loco y una persona normal también hablan. Conversación...


Un perro flauta loco y una persona normal también hablan.

-Señor loco, alguna vez estas triste?

-Bueno, a veces tengo mis momentos de lucidez, veo el rebaño en el que se ha convertido el ser humano, manipulado por televisión y radio; idiotizados con programas absurdos que permiten a los que tienen el poder distraernos de las barbaridades que hacen. 
Nos oprimen y empobrecen con impuestos, permitiendo la subida de productos alimenticios, agua, luz, gasolina, Etc... para el enriquecimiento continuado de las grandes fortunas. Generando descontroladamente residuos,  envenenando con todo ello nuestro planeta y matando de hambre miles y miles de personas con sus guerras para mantener el control de todas las materias primas que necesitan explotar.

-Señor loco, es usted un paranoico;
porque no se viene a casa que van a retransmitir el gran hermano, hombres y viceversa... en fin, acompáñeme a la iglesia, viva como toda la gente normal y deje de pasear por pasear, ya verás como dios castiga a toda esa gente que usted cree que conspira contra su mundo imaginario.

- No gracias. No conozco a su amigo imaginario al que llama usted Dios. Tampoco me fío de aquellos que esperan que sus amigos invisibles solucionen los problemas que le generan el hecho de no enfrentarse a su realidad. Supongo que es más fácil ver la televisión que levantarse contra aquellos que lo pisotean.
Yo mientras seguiré aquí escribiendo en este paraje y regalando mis escritos.

- Así le va señor loco. Sentado al lado de ese árbol, con sus folios reciclados, con sus pantalones rasgados y su chaleco sin mangas, es todo un personaje. Con ese aspecto solo podrá codearse con perro flautas locos como usted y no podrá tener conversaciones con la gente normal como yo. Pero si usted es feliz en su mundo, sin saber de los grandes programas de la televisión pues nada ahí le dejo.

- Ya le dije, que tengo mis momentos de lucidez y no siempre se puede ser feliz.

sábado, 25 de febrero de 2012

A veces no puedo evitar sentirme como el niño que comienza su caminar...

Como el niño pequeño en sus primeros pasos.
Sus piernas temblorosas a duras penas sujetan su propio peso y su caminar es vacilante.

Su diminuta y frágil mano está tiernamente sujeta por su madre que le infunde voluntad y fuerzas para caminar por sí solo.

Casi sin darse cuenta el pequeño camina solo y cada vez que se tambalea mira hacia atrás buscando esa mano amiga, la mirada que tanta confianza le infunde.

Es inevitable caer al suelo tarde o temprano y el llanto  no tarda en hacer presencia de acto, pero las lagrimas son efímeras, pues una sonrisa amiga da luz e ilumina de nuevo el caminar de ese niño pequeño y vuelve a ser levantado por una mano sabia.

Cuantas manos amables dejamos atrás.
Cuantos recuerdos de quienes en otro tiempo nos regalaba su sonrisa cómplice, llena de esperanza y sabiduría.


Pasa el tiempo y no puedo evitar sentirme como ese niño pequeño que un día fui. En los momentos más complicados sigo mirando atrás, en busca de esa mano amiga que me sostuvo, pero la mirada ahora  está llena de matices. Consciente de que en la vida pocas cosas son perennes  más que la propia muerte.

En muchas ocasiones me invade la nostalgia y añoro las personas que me brindaron tantos  buenos momentos. Sé que hay seres queridos a los que ya no los podré volver abrazar y decirles cuanto les quiero. Pero he aquí la vida, pues nos enseña que debemos mirar atrás para sonreír y agradecer todos los buenos momentos vividos.

Fuimos aprendices, somos buenos alumnos y algún día seremos los maestros que impartan una lección...

"Sujetaré tu mano a sabiendas que algún día seré en tu vida un bonito recuerdo.
Deseo que la fuerza de mi madurez se convierta en tu fuerza para tu nuevo caminar.
Que inicies tu camino prendado de la ilusión con la que yo viajo junto a ti.
Pues ahora sé que todo mi recorrido siempre mereció la pena pues tengo la satisfacción de sujetarte entre mis brazos.
Sé fuerte  y levántate por todo lo que te queda por vivir.
Sueña conmigo cuando te sientas afligido y no olvides jamás sonreír.
Valora cada momento bueno y deja que los recuerdos sean solo eso... buenos recuerdos"

Porque todos fuimos niños, porque jamás olvidemos regalar nuestra sonrisa ;)



http://www.reeditor.com/columna/3724/12/cultura/sociedad/a/veces/no/puedo/evitar/sentirme/como/nino/que/comienza/su/caminar

Un abrazo.

Leonardo Garre perez.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Ser feliz es saber vivir de los momentos buenos y levantarse ante las adversidades. Reflexiones.

Una vez más me acurruco en los sonidos de la noche en busca de nuevas reflexiones.
¿Quién soy yo para dar lecciones?
Soy un espectador más de este mundo a veces incomprendido y otras tantas veces distraído de las cosas importantes.
Una vez más me acurruco en los sonidos de la noche en busca de nuevas reflexiones.
¿Quién soy yo para dar lecciones?
Soy un espectador más de este mundo a veces incomprendido y otras tantas veces distraído de las cosas importantes.

A diario me cruzo con muchísima gente desconocida y me pregunto si serán felices en estos tiempos tan complicados.
Pero es difícil determinar si alguien es feliz cuando a veces nos cuesta reconocer tal estado anímico en uno mismo.
Es un sentimiento, como tantos otros que experimenta el ser humano, complejísimo, al menos eso pienso yo.
A menudo he escuchado de boca de otras personas la felicidad es breve, efímera, casi un espejismo del pasado. No estoy de acuerdo con ese tipo de afirmaciones, porque parten desde una perspectiva de visión de nuestra existencia lúgubre y triste.
 Curiosamente me broto entre las frases que encaminan mi reflexión, el sentimiento opuesto a la felicidad, la tristeza o la desdicha. Ese sentimiento que nos acompaña cuando nuestras expectativas o esquema de la vida se quiebran o rompen inesperadamente. Y es que se suele decir que las desgracias no vienen solas, sino que vendrán acompañadas de otros sucesos desfavorables…
A lo largo de mi vida, el carácter extrovertido que me caracteriza ha brindado a este soñador la oportunidad de escuchar las voces de amigos que me contaban sus experiencias más esperanzadoras y también las menos acogedoras. He conocido aquellas personas que la mayoría de ustedes denominarían gente optimista y a otras gentes a la que llamaríais pesimistas.
Y todo esto que mis curiosos sentidos percibieron de las vivencias de aquellos que me rodean y las mías propias, llevaron a mi persona a una conclusión.
Tanto la felicidad como la desdicha son sentimientos que están ciertamente arraigados a ciertos instantes de nuestra vida. Pero ¿No es cierto, que en los momentos felices se generan recuerdos inolvidables?  Aún recuerdo los nervios de mi primer beso, y ese sentimiento que colmaba mi más profundo yo, de pura felicidad. Sin embargo, no recuerdo mi primera discusión de pareja.
Creo, que aunque la felicidad es cierto que puede llegar a durar a veces apenas unos segundos, las consecuencias derivadas de la misma son extremadamente más poderosas para nuestra psique.
Cuando mis amigos vienen comentándome los problemas que les acosan la cabeza, procuro intentar hacerles ver que son momentos pasajeros. Que de las desdichas propias hay que intentar tener perspectivas diferentes e intentar extraer lecciones si las circunstancias la provocaron nuestros actos.
Nadie nos dijo que la vida es fácil ¿No?
Podemos tomar la tesitura de clavar las rodillas y llorar ante las adversidades pero siempre se ha de tener en cuenta una cosa…aun creyendo que lo que nos pasa es lo peor que pueda dar la vida, esto solo debe de mirarse desde un solo punto de vista…aquel que vive, siempre tendrá opción a soñar, recordar a aquellos que tanto nos enseñaron y ayudar a generar bellos recuerdos de nuestra existencia a todos los que nos amen, pues nunca estamos solos, aunque a veces cueste entenderlo.
Quienes luchan por la vida sabiendo apreciar cada uno de los buenos momentos de su propia existencia, serán felices y lograrán la felicidad ajena.
Ser feliz es saber vivir de los momentos buenos y levantarse ante las adversidades.
Les saluda Leonardo Garre Pérez.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Evolucionemos por aquellos que saben que el amor es el único camino a la libertad. Reflexiones.

Evolucionemos por aquellos que saben que el amor es el único camino a la libertad.
Una vez más he apagado las luces de mí alrededor para teclear entre las sinuosas sombras que proyecta la pantalla de mi portátil.
A mi alrededor me acompaña los susurros de la noche, persianas que se bajan, ecos de conversaciones lejanas y esporádicos pitidos de algún coche que probablemente despide a su amada o amado.
Es curioso ese sentimiento al que el ser humano denomina amor y que complejo puede llegar a ser.
Amor… ¿Quién no ha estado alguna vez enamorado?
El amor es  libre, se puede amar a tu pareja, a tu familia, a tus amigos, a tus mascotas, a tu equipo favorito e incluso si lo crees necesario puedes amar a tu deidad… amemos nos ¿No?
El amor es libre y no hace mal a nadie. ¿Y por qué una persona libre, no podría amar y expresar su sentimiento con quien, como y donde quiera, si no limita las libertades de aquellos que les rodea?
Bueno, es de entender, que a la hora de expresar nuestros sentimientos en público, existe lo que se denominaría como una valoración personal y social que determinaría si nuestra conducta es correcta ante los ojos de una o varias personas. Vamos, que si hacemos el amor en un parque público a la luz del día y ante los ojos de padres, madres y niños pequeño que en ese momento se diviertan en sus columpios, como que probablemente acabemos esposados por la policía bajo los cargos de alteración del orden público.
¿Qué es lo que he querido expresar con este ejemplo?
Pues, que es cierto que somos libres para amar y expresar nuestro amor en público. No obstante, a la hora de comportarnos ante la sociedad, debemos tener en cuenta ciertas normas, o pautas de comportamiento social, para vivir o desenvolvernos con una cierta armonía con aquellos que nos rodean.
Entonces, una persona es libre y decide amar a otra persona. Ahora estos enamorados actúan expresando su amor pero con ciertas normas sociales… ¿Cómo se podría denominar esto, porque aparentemente la sociedad acota ciertas conductas? ¿No?
Pues sí, existen acotaciones o normas sociales para la conducta de un individuo para el bienestar social. Estas mínimas pautas sociales las denominaríamos como el concepto cívico.
Uff, espero no estar haciendo de mi reflexión una lectura insufrible, pero veo necesario amarrar ciertos conceptos antes de abarcar lo que realmente me interesa, que son los malditos prejuicios morales y sociales. Así que disculparme por la extensión de mi reflexión.
Adentrémonos brevemente en el civismo. Ser una persona cívica es tener un mínimo respeto por quien tenemos enfrente y por nuestro entorno. Uno no puede llegar a una reunión y ponerse a mear en medio del coro de personas, porque sería además de un acto de mal gusto, una demostración de falta de cortesía y educación por parte del meón.
Llegados a este punto de mi reflexión puedo decir que las personas somos libres para realizar nuestros actos. Que nuestras libertades deben delimitarse antes de sesgar las de otras personas y que por supuesto nuestro comportamiento ante la sociedad debe ser cortes y educado para respetar con ello nuestro entorno y no incomodar a otras personas.
Pero… ¿Y si el amor que siento es por otra persona de mi mismo género? ¿Acaso no soy libre de expresar públicamente mi orientación sexual? ¿Y si decido decir que soy homosexual aquellos que considero mis amigos? Es más ¿Y si públicamente deseo expresar mi condición homosexual y decido ir agarrado de mi pareja e incluso lo beso como hacen cualquier otra pareja? ¿Merezco acaso que me insulten o me miren con desprecio? ¿Acaso no es amar y expresarlo de forma cívica?
En mi opinión, nadie debería cuestionar a quien debemos amar y mucho menos despreciar aquellas personas que no hacen otra cosa más que intentar ser felices con su pareja.
¡La moralidad de un individuo no puede censurar el amor libre!
Es decir ¿En qué mundo viviríamos si el conjunto de creencias, experiencias y normas que un solo individuo utiliza para valorar lo que está bien de lo que está mal se impusiese sobre las libertades de expresión de otra persona que tan solo quiere expresar su amor de forma cívica?
Yo puedo hacer ciertos juicios desde mis creencias o experiencias sobre distintas circunstancias de la vida y probablemente me equivocaré en muchísimas ocasiones para ir formando la persona que seré mañana…pero creerme…el mayor error de un individuo u colectivo es juzgar hipócritamente con la intención de censurar actos tan bonitos como el amor y respeto de dos personas que se aman.
Mi reflexión de hoy, no es más que una reivindicación por una sociedad más tolerante y comprensiva.
Desde aquí doy el apoyo aquellas personas que alguna vez fueron despreciadas por la falsa moral, por la hipocresía y por la ausencia total de tolerancia.


Evolucionemos por aquellos que saben que el amor es el único camino a la libertad.

martes, 27 de septiembre de 2011

¿Hacia dónde camina el ser humano como especie? Reflexiones


¿Hacia dónde camina el ser humano como especie?
Es decir ¿Alguna vez os habéis preguntado cómo será el ser humano del futuro y en qué tipo de sociedad se moverá?

Yo, al observar mi pasado y mi presente, a veces dejo que la imaginación me guie.
Actualmente lo que observo a mi alrededor, en muchas ocasiones me genera ansiedad o incertidumbre.

No sé cómo se siente el resto del mundo que me rodea. Los diferentes sucesos de la vida a diario están sujetos a las valoraciones de infinidad de perspectivas que a su vez son condicionadas por cultura, creencias religiosas, educación y las vivencias que componen al propio individuo…



Ya es complejo el interpretar el universo que envuelve al ser humano como especie y quizás aun más difícil es de entender que siente el individuo en su día a día. Por eso, quiero hacer una reflexión inevitablemente subjetiva del mundo que me rodea y quién sabe, tal vez, consiga aproximarme hacia donde nos llevará el devenir del tiempo.

El ser humano ha inventado infinitos universos en torno a su propia existencia. Da la sensación que todos vivimos nuestra vida como si fuésemos el único protagonista. Por lo tanto, deduzco que existen tantos mundos como personas en el planeta.
Todas las personas tenemos lo que yo denominaría como el pozo de las inseguridades. Es ese lugar donde siempre podemos dejar caer en nuestro interior los temores que atormentan nuestra consciencia ante el qué dirán los demás sobre uno mismo. 
¿Qué dirán mis nuevos amigos/as si comento que me gusta el cine mudo? ¿Me llamarán friki? ¿Qué pasará si alguien lleva el mismo vestido a la fiesta? ¿Y si todos fuman y beben que hago yo si jamás lo he hecho y no creo que este del todo bien? ¿Qué dirá el mundo de mí por quien quiero ser? ¿Qué dirán?
Si señores y señoras, el individuo y sus innumerables inseguridades. 
 Creo que es importante considerar y reflexionar sobre este aspecto del ser humano.

La inseguridad no es intrínseca a la persona. Sería más acertado decir que el origen de las inseguridades se da tras la suma del individuo a un colectivo de personas, con ciertas tendencias, en su mayoría marcadas por los medios de comunicación, los cuales generan tendencias en aspectos como pueden ser la moda, la competitividad, con el unico fin de buscar un consumismo insaciable y la necesidad de alcanzar la felicidad a través de elementos materiales. QUE TRISTE SOCIEDAD…es mi humilde opinión.

Bueno, ya estamos donde yo deseaba, el colectivo humano, la especie humana, el conjunto de la sociedad. 
Los seres humanos necesitamos relacionarnos los unos con los otros. A su vez, esta unión es en ocasiones muy frágil. Es por ello que los grupos sociales, buscan vínculos que hagan fuerte estos enlaces personales y aquí está uno de los problemas más graves a mi parecer.
La búsqueda de vínculos que nos asocien a los grupos sociales limita en ocasiones la personalidad del individuo debido a los innumerables prejuicios sociales e intolerancias.
Esto permite que los grupos sociales sean manejables y que unos pocos se beneficien manipulandonos a su antojo. Marcan pautas de comportamientos sociales ta les como pueden ser el alcance de la fecilidad a traves del materialismo y la competitividad.

Ahora hablemos del pasado, del presente y de un posible futuro.
Sin irme demasiado tiempo a tras, en los años ochenta, la vida de cualquier persona era más cercana a su grupo social. Los juegos por ejemplo, Se reunían todos los chicos y chicas de la calle o barriada para jugar al bote, al coger, al escondite o incluso al pollito ingles y ha innumerables juegos donde existía un contacto más personal acercandonos más los unos a los otros.

La mayoría de los niños teníamos muy pocos juguetes e incluso en ocasiones improvisambamos con unas piedras y un montón de tierra, las cuales, podían ser un mundo imaginario donde jugar a las cuevas.
En otras muchas ocasiones, trozos de maderas nos servían para crear un castillo o fortaleza que compartir con nuestros amigos.
Por otra parte esta la historia de los ochenta donde podías disfrutar de aquellos maravillosos dibujos infantiles donde no podía faltar Barrio sésamo, los Fraguel rock, lossnorkel , David el gnomo, los diminitos, la aldea del arce, willy fog, los trotamusicos, Oliver y benji, Dragones y mazmorras,los fruitis,  etc.
También recuerdo poder dormir en la calle en colchón en el acerado y juntarnos los vecinos de vez en cuando a comer en verano. No existía tanta tecnología pero juraría que éramos felices e inocentes.

Hoy, cuando miro a mí alrededor, puedo ver grandes logros tecnológicos para el bien de la humanidad.
No obstante tambien me es inevitable ver otros tantos contras que me enemistan con la sociedad actual y que gran parte del problema viene dado por una evolución desmesurada de la tecnología sin los filtros adecuados.


Hoy en día, se ha perdido ese contacto personal en los juegos de niños y adolescentes. Las videoconsolas de última generación dieron paso a los juegos sociales telemáticos. Ahora un niño tiene amigos a los que jamás ha visto y de los que conoce poco más que un Nick y cuántos soldados ha eliminado en la partida de su juego...No sé, me da la sensación que el nuevo mundo nos acerca aquellas personas que se encuentran muy distantes pero a su vez nos alejan de nuestros propios vecinos. ¿Donde quedarán las amistades en las que compartías tu bocadillo con tu compañero de aventura? No sé, tal vez el ser humano se esté deshumanizando para convertirse en borregos y apenas seamos conscientes de dicho cambio tan progresivo.

¿Y si la tecnología es un arma de doble filo?
Gracias a la tecnología podemos intercomunicarnos a través de internet con gente de todo el planeta. Pero ¿Dónde quedó el trato personal? ¿Y ese chico/a que vive casi a 1000Km y se apoda amanecer24, es realmente quien dice ser? ¿O tal vez, yo e incluso mis hijos estén expuestos a tratar con perturbados? 
No se…no se…algo no termina de encajar…¿Será capaz un niño/a de 15 añitos de diferenciar las posibles artimañas de quien se haga pasar por un niño/a? En fin, ahora no necesito comprar enciclopedias, pero en internet existe tal cantidad de información inadecuada para un niño/a que tal vez mis conocimientos de informáticas sean insuficientes para frenar la entrada a su ordenador. ¿Y todos esos anuncios materialistas que venden tendencia como cómprate este coche o adelgaza y se bella? ¿No es cierto que exista una publicidad incontrolada que nos meten hasta en la sopa? No sé…no sé, tal vez internet deba comenzar a evolucionar para ofrecer una mayor seguridad a la hora de ofrecer contenidos.

Pero aun no he acabado ¿Pueden empresas privadas acceder a la red social donde mi hija de 16 años o incluso yo deje constancia de mis gustos y mi propia vida para así conseguir hacerme más susceptibles a sus mensajes publicitarios donde regalan el oro y el moro?
¿Dónde quedo la intimidad de las personas? ¿Acaso les es más fácil controlar la multitud creando más eficientemente necesidades y prejuicios físicos o morales?
No sé, no sé… a lo mejor nos estamos deshumanizando para servir mejor de rebaño.

Mi sincera opinión sobre la escalada de la tecnología y sus grandísimos puntos flacos, es que tarde o temprano deberán frenar la vulnerabilidad del individuo ante el abuso de las grandes compañías capitalistas que tienen vulnerando el derecho a una tecnología que respete el derecho a nuestra intimidad y una seguridad ante la calidad de información. 

No es justo y el individuo que conforma la sociedad lo sabe, así que tarde o temprano se deberá frenar algo que es del todo insostenible para el ser humano inteligente.

¿Y qué le ha de esperar el ser humano y la sociedad en la que se desenvuelve en un futuro?
Probablemente la nanotecnología consiga incrementar la longevidad del hombre pero a su vez esta persona pueda ser monitorizada y expuesta al robo e incluso manipulación de su organismo a distancia.

 Ya pueden controlar nuestra posición a través de los dispositivos GPS que llevan nuestros Smartphone, así que no es de extrañar que nos volvamos muchísimo más vulnerables a los grupos corporativos que deseen conocer desde nuestra salud a incluso posibles sueños.

Tampoco creo que este tan lejos el lenguaje si palabras. Dispositivos inteligentes que se ha capaces de interpretar nuestros impulsos eléctricos neuronales y los envíen inalámbricamente a el receptor que elijamos a través de quien sabe sino tal vez lentillas de realidad aumentada que incluso nos indique sobre la cabeza de cada individuo su Nick o nombre…
O quién sabe, una sociedad basada casi exclusivamente en la tecnología, es una sociedad expuesta a tormentas electromagnéticas procedentes del sol, dejando en principio a una humanidad en nuevos ciclos de transición.
Yo solo espero sinceramente que empecemos a evolucionar a seres inteligentes a nivel individual y colectivo porque si no es así…
No fomentemos tanto la competitividad, sino más bien la unión para un bien común.
Seamos inteligentes.
Un abrazo Leonardo Garre Pérez.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Una mujer no es un objeto sino un ser de libre pensamiento. Reflexiones.


Quisiera ser mujer.
Una mujer libre, independiente.
Mirar a otros hombres y ver en el reflejo de su mirada esa igualdad soñada por tantas mujeres.

Acaso merecen, esas miradas obscenas y las palabras que descarnan en lo más profundo de sus almas haciéndolas sentir poco más que un mero juguete sexual.
Pero soy un hombre… soy el fruto de una madre, el hermano de dos preciosas hermanas y el nieto de una abuela maravillosa.
¿Mi madre es menos que mi padre? ¿Soy más que mis hermanas? ¿Acaso mi abuela es una posesión más de mi abuelo? ¿Se merecen mi madre y mis hermanas ser el objeto de miradas lascivas y comentarios que dañan su propia dignidad?  ¡PIENSO Y DIGO QUE NO!
¿Y que puedo decir, de aquellas mujeres que se enfrentan, en su día a día, al maltrato sicológico o físico, perpetrados por marido o compañero sentimental?
NO ES JUSTO.
Hay quien pensará… ¿Quizás un hombre atormentado por un sentimiento de inferioridad y su baja autoestima, le levante la mano a su mujer por falta de confianza en sí mismo? ¿Quizás por su inseguridad ante la pérdida de quien cree le pertenece? ¿Quizás…?
Yo creo que no pueden existir justificaciones ante tales actos.
Ya sé que las familias antaño se estructuraban jerárquicamente y que el manda más era el cabeza de familia…pero no es época para que el ser humano sea tan imbécil, para pensar que existen jerarquías o posesiones materiales cuando se habla de algo tan bello como una madre, una hermana, una mujer, y al fin y al cabo un ser humano.
¿Qué más da el género humano y sus diferencias físicas o neurológicas cuando hablamos del respeto a ser personas y no meros objetos que se puedan romper a nuestro antojo?
¿Por qué esta transición de mentalidad en el género masculino es tan lenta y tediosa? ¿Por qué ha de sufrir algo tan bello como lo son las mujeres? ¿Acaso somos realmente mejores alzando nuestra brusca voz y mostrando ese lado animal tan despreciable? YO DIGO QUE NO.
Yo soy un hombre y conozco mi origen.
Fui el fruto del vientre de una mujer y del cariño de unos padres que se amaban. Compartí mi infancia y parte de mi adolescencia con mis hermanas.
Actualmente no puedo evitar mirar a mí alrededor e indignarme ante tantos sucesos tristes y desoladores que acorralan diariamente a tantas mujeres.
¿Por qué no se conciencia ya el hombre de que antes de llamarse hombre debe ser humano? ¿Por qué no ser consciente de que la única diferencia entre la mujer y el hombre son las decisiones libres que pueden tomar por separados?
Quisiera ser mujer para gritar con todas mis fuerzas… ¡SIEMPRE FUÍ Y SERÉ LIBRE PARA ELEGIR QUIEN SOY  Y EL CAMINO QUE  MI CORAZÓN TOMARÁ!



Y que se sienta orgulloso mi pareja pues elegiré libremente estar o no estar en cada momento de su vida.
Ojala evolucionemos del día a la mañana para mirar a mi alrededor y no sentirme triste por ver como aun no se acepta a la mujer como tal.


No dejéis que os intenten pisotear pues siempre valdréis más de lo que os puedan valorar y nadie tiene derecho sobre las libertades de otra persona.
Un abrazo desde aquí a todas esas mujeres luchadoras a quienes desde mi humilde punto de vista, todos debíamos admirar.No lo entiendo… ¿Por qué las diferencias del género humano arrastran tanto dolor a aquellas mujeres que solo piden  ser respetadas?

domingo, 25 de septiembre de 2011

¿Vivimos en una realidad ficticia para la comodidad de unos pocos?

Si pudiéramos observar al conjunto de la humanidad desde fuera… ¿Renegaríamos de la condición humana?
A veces, en estas noches donde la mirada no alcanza más sentido que la pura oscuridad, mi mente ronda sucesos donde nadie quiere mirar. ¿Qué siente una oveja cuando despierta en consciencia en medio de su rebaño, del cual, forma el espejismo de su propia libertad? ¿Qué siente aquel, al que llaman loco, y en sus ojos solo se reflejan las imágenes de hambruna, por un mundo capitalista al que colgaron la etiqueta de cuerdo por la comodidad de unos pocos?
Yo, quien en un tiempo jugué con piedras, ligando la fantasía con la imaginación en la flor de mi niñez.
Hoy despierto en medio de mi oscuridad, entre ceros y unos, con una luz digital proveniente de la pantalla de mi ordenador, que dejo en el olvido la tinta en el papel.
Que gloriosa tecnología nos rodea y nos abraza dándonos conocimientos de actualidad de este micro universo que el ser humano como individuo se empeña en ver.
Pero… ¿Y si la información que llega a mis pupilas forma parte de una cárcel de medios de comunicación totalmente controlados para el beneficio de unos pocos? Bueno tal vez el ser humano no sea tan necio para caer en burdos engaños…
Pero… ¿Y si solo quieren entretenernos con eso que llaman la televisión basura y a través de los medios de comunicación corruptos consiguen la manipulación mediática y de esta manera hacernos que miremos hacia otro lado?
No sé, quizás sean imaginaciones mías. Al fin y al cabo todo el mundo sabe que el mejor sistema de organización para el pueblo es el capitalismo…o ¿No?
Todos somos felices, aunque a veces tengamos que ver como se mueren criaturas de hambre y se les niegue una vida digna y una niñez. Siempre podremos cambiar de canal, para ver como en la ignorancia de estereotipos como una tal Belén y que se yo de un torero, pueden divertirnos y hacernos olvidar que el precio de la supuesta calidad de nuestra vida está a salvo en nuestro magnifico micro universo… o… ¿Tal vez no es tan magnífico este micro universo nuestro? ¿Acaso no soy tan feliz como el tipo del anuncio que vendía el modelo de coche que hoy tengo? ¿Tal vez mi felicidad no reside en el teatro que aparece en esa caja tonta a la que denominamos televisión?
Pero… entonces… ¿Y si mi felicidad no reside en lo material? Entonces ¿Será cierto aquellas voces que decían que el sistema capitalismo envenena el planeta con residuos y nuestras mentes con un espejismo de necesidad constante?
Tal vez la tecnología le sirva mejor aquellos que decidan controlar las masas pues yo dejo mucha información en esta máquina a la que llaman ordenador. ¿Y si utilizan toda la información que se introduce en las redes sociales y búsquedas en internet, sobre los gustos y preferencias de miles de personas para controlar mejor las masas de personas?
No sé, a veces me siento como una oveja cercada en un mundo digital cada vez más complejo y tecnológico, que me quiere hacer creer, que no existe nada más allá del lugar donde guían a mi rebaño.
Me siento amordazado en un mundo insensible pues nos domesticaron demasiado bien, pero creo oír el eco de una crisis que tal vez nos haga ver más allá de los límites establecidos por quienes se creen los dueños del mundo.

Les saluda una oveja que perdió tristemente el norte en su rebaño.
Por Leonardo Garre Pérez.